lunes, 21 de diciembre de 2020

Ella y yo

 Qué difícil es pensar el mundo

Sin pensarlo en ella

Todo el globo giraba alrededor suya

Los pétalos del loto caían por su paso

Los vientos aullaban por aquel rostro

La metafísica de mi mente, era ella

Ella era mi reflexión, mis creencias

Ella era mi ética y mi valor

Ella era yo, y yo, no era ella

Vela aquí, desnuda, llorando

Imaginándose rodeando al sol

Y en lágrimas, pensando al mundo.

Espero que tu muerte haya sido en vano

Espero que tu muerte haya sido en vano

No desearía que alguien viese aquel rostro

Otra vez, tan marchitado, tan dolido

Y con piedad, te diera un abrazo.

No lo soportaría

Mis entrañas crujen de solo pensarlo

El único abrazo que mereces

Proviene del olvido, de nadie más.


Tus sudorosas mejillas, tu pequeña boca

Tú, flor hecha mujer

Quiero que sepas

Que tu existencia

Fue en vano

Solo es mi cuerpo

Quien te extraña


domingo, 15 de noviembre de 2020

Cuadro sin fondo

Mientras miraba el cuadro de su desconocida

Anclada a las murallas de cemento gris

Cigarro en boca, labios torcidos, mirada pérfida

Aleteo de sus cabellos, relucientes como neón

Bailaba el viento a sus alrededores, la brisa

Torpedeaba una canción, solitaria y bohemia

El calor del ambiente, el frío ruido de los pasos

Y aquella mirada calculadora y profunda

Que no se despegaba, de su objetivo rampante

Soñaba con oler aquella calva, rapiña gentuza

Lloraban sus cabellos por la angustia

Lloraban aquellos pétalos perfumados  de placer

Su soledad era incomparable...

Su suave voz, sus acomplejados tonos,

Su estruendosa mirada lacerante

El hombre quedó impávido, gravitando a su alrededor

Se alcanzaba a ver el goteo de sus lágrimas

Resonando por toda la calle, por todo el barrio

Hasta los cielos lloraron.

La ciudad se oscureció de sueño

Los vendavales aullaban, más no conseguían

Ahuyentar la calma de la habitación desordenada

El falso olor de perfume barato

Las cortinas de mala calidad

Las sábanas faltas de baño

Y la pareja, sola, inmersa en aquel mundo radiante

Una luz blanca cambiaba el tono de los sonidos

Y de su boca, húmeda como el barrio mismo

De aquella desprendían los gemidos de cansancio

De aquel cansancio benigno, el de los guerreros

Al regresar, de la candente batalla.


Los olvidos son claros, precisos. Son sosegados...

Caen en la nada, como las cenizas

De aquel cigarro inmortal, de aquellos cabellos

De aquellas alas, de aquella boca y de esa mirada.

Ni los suaves pechos, ávidos de melancolías,

Ni la dulce cadera blanquecina con olor a pétalos

Nisiquiera, aquellos ojos que esconden universos enteros

Son suficientes

Para evitarlo

El olvido...

miércoles, 21 de octubre de 2020

La Lozanía II

Alguien que me explique de dónde

Aparece este letargo sin nombre

El cual consume mis párpados

Hasta agotarlos de todo espíritu

De toda prisa, de todo deseo y

De toda ambición, que bien se sabe

Es regla de todos lo días.


Algunos sentirán rabia, de sus bocas

Chorreará aquel perfume de bodrio

Que refleja su evidente autodesprecio.


Al olvido con ellos, al olvido conmigo

Solo pienso en no cerrar mis ojos

Mientras ocurre.

Tan solo habla mi mente, despeja ideas

Y ecuaciones y letras y perfumes

Tanta complejidad ya no cabe en mí

Solo espero el derrumbe de los cielos

Y la carne enterrar en desiertos de tierra.

sábado, 10 de octubre de 2020

XVII

Desdoblados tus pálidos hombros

Retorcida tu triste mirada

El gélido aliento de tu boca

Me estremece en la más fría penumbra


Considera desaparecer

Tú, mi triste amor de carne y

Olvídate de esoscuros cielos

Y de esas horrendas golpizas


Desaparece bien mi amiga

Bebe en las ciénagas de alcohol

Y grita al recordar mi voz

Inmemorable

En estos tiempos inmemorables

Donde la existencia se desdibuja

Al igual que el tedio y el placer

La vida y la muerte se arriman


Tú, habitante de todos mis sueños

Ya solo te observo en los libros

Y en mis propios poemas ya líquidos

Nadando cual vana existencia


Desterrada ya tu real faceta

Cruel me será tu evaporación

Y más no poder sentir tus contornos


Desdichado tu eximio cuerpo

Abandonado a los aires, y yo

Plasmo lo único tuyo que me queda

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Solo anhelo ver tu reflejo

 Solo anhelo ver tu reflejo

Ahogado en esta botella

Oler en el fondo tu espíritu

El más amargo que he bebido


No te atrevas a esfumarte

Ni a secarte en mi boca

Solo tu rocío necesito

Para olvidarte un solo instante


Si con una copa vinieras,

Podría incluso olvidarte,

Si esta eclipsara tu amargura


Y, si este no fuera el caso

Por tu osadía, mi querida

Te trizaría en mil pedazos

sábado, 19 de septiembre de 2020

La Única Patria

 Amarga esta divinidad de ser chileno a medias, a quebradas aguas de locura y remotos pasajes de vino. Aterrado el llanto reprimido, a fusiles engendrados por el odio y la idiotez profunda. Alabado sea el cielo, el único agudo grito de esperanza quien ha tratado a nuestros seres más brillantes; bendecidos en amor por la palabra desde nuestro tormentoso inicio del tiempo. A torrentes tus ojos, a torrentes tus oídos, acrecentemos y amarrémonos de nuestras virtudes, más etéreas que el tiempo y más sólidas que el espacio, nuestro espacio quien habita desde los albores de la vida, hasta los inclementes fríos de la elevación. Seamos, cual albatros, recorriendo nuestro espacioso tiempo, con aquellas largas alas de gigante que el destino nos ha encomendado.

XVI

 La fortaleza, que escondes

Alrededor de tu figura

Pareciera, entre las nubes,

Un grito de agonía rampante

Profunda es tu vacía mirada

Marchitada por los pesares,

Por las virtudes de olores

Calientes, suaves melodías

A través mío te piensas, bella

Esplendorosa mía, tú orquídea

Tú, el verano escribiste en mí

Y en lamentos, por mi pluma, el

Frío invierno fue escrito en tí

XV

 El rencor bien frío

Al borde de la línea

Piensa, y reflexiona

¿Qué he hecho para merecer

Mi tormentosa existencia

exenta de laureles y de

Miradas con ternura?

Quizás, sea la noche

La que me entregue a ella

Ella que merecía algo más,

Algo más que un corazón plano

Y pestilente, una sonrisa vacía

Y ojos rebosantes de egoísmo

¿Seré yo el egoista sin calma,

Ni esperanza, ni virtud de la 

Que todos hablan y aspiran?


¿Será la noche, el único consuelo

Aplicado a las vértebras rojas

Quienes acarician mis llagas

Más abiertas que su delicado sexo?


Esquiva resulta mi paciencia

Esquirlas de deseo me penetran

Como ninguno y como todos

Tan solo un retrato tuyo me basta

El solo sentir tu perfume desauciado

Me sube con celeridad y vértigo

El hígado hacia la punta de la garganta


Tan solo deseo, este capricho

De desobedecer las normas

Y con esta misma botella de

Delicioso veneno regocijante

Rajar sin tedio tu repugnante retrato

 La extensión la cual cruza la palabra

No comprende mayor valor cerebral

Del vicio redundante en botella.


Acarició el vidrio desgarbado,

Tiránica la espuma rebosante

El néctar para vivir y morir

Seducir y calibrar en el colmo

Sin prisa de aspavientos vulgares

Ni conociemiento del cómo se trae

Atrevido, sin fondo al parar.

Palidez de un Segundo

 Resfrío es lo que me condena

Y el frío, obviamente

es la calma del delgaducho

Pálido como la nieve

Abnegado contra toda certidumbre

Carrea en sus hombros a los gigantes

Su desvelo solo es muestra

Del talento inexplotado

Que nadie desea, ni deseará


En su mente, la rima no existe

Solo el tiempo, y el fluir

Nada más y mucho menos, inclusive

La pausa es la clave

El frenetismo no acompaña

Irónicamente, solo envejece.


El orden y el caos, no es

Lo que lo define, más bien

Es solo el caos, y más caos

Hay grados de caos, más que de grises

Y cuando el caos se define,

Te destruye, ese es el orden.


Primeramente, lo segundo es más

Importante, siempre segundo

En todo segundo, el pálido es

el segundo, de eso no cabe duda.


La Lozanía I

 El frío es aterrador en Octubre

Convaleciente adonde termine

Sea un viernes, sea solo jueves

El verdadero terror pega dentro


Quizás aún, el horizonte macabro

Colgado en destellos de neón

Deba sufrir más o igual que nadie

Mientras no sea de pies, bien está


Congelado, o derretido, da igual

Con tierra en los zapatos gruesos

O con una lluvia dentro de sí


Quién sea conocerá la agora

De toda incandescencia ominosa,

La que trizaría a cualquier mortal.


martes, 21 de abril de 2020

Fruta Cárnica

¿Qué es esta calavera orgánica?
Venosa como el más fuerte
Palpitante, temblorosa y ruda

Un deseo caníbal me recorre
Por toda la espina
Solo un mordisco bastaría
Chorros gigantescos de espumosa
Sangre púrpura
Quemada la garganta de éxtasis
Placentero a más no poder
Desconozco si el cuerpo aguanta
Pero el animal dentro, bestía bípeda
Deseoso de un baño interno
Se atraganta con la carne cruda
Y la sange, ¡Oh, espumosa
Y vehemente sangre!
¡Encierra todo rastro de raciocinio!
¡Perpreta en mis células atemorizadas!
¡Despiértame del letargo omnioso!

El hastío, el hastío...
Cae borroso por el vómito de un gigante
¡Ensucia las murallas y el cielo!
¡Que tu píncel arraste
todo lo vacuo y vacío!
Que solo prevalezca, la única
especie sacra y llana
La tierra...
La fresca y húmeda tierra
Porque de allí somos
Y hacia allí vamos

Relámpago fulgoroso

Así le llaman al pobre hombre
Desertificado y hambriento
Rostro de grietas y magulladuras

Todo en él es intempestivo
Él es intempestivo
Cinco manos y un dedo
Y un lápiz
Un lápiz inquebrantable
Es lo que capacita
Como Dios
Como creador
De Utopías y realidades
Solo de él depende la existencia