El rencor bien frío
Al borde de la línea
Piensa, y reflexiona
¿Qué he hecho para merecer
Mi tormentosa existencia
exenta de laureles y de
Miradas con ternura?
Quizás, sea la noche
La que me entregue a ella
Ella que merecía algo más,
Algo más que un corazón plano
Y pestilente, una sonrisa vacía
Y ojos rebosantes de egoísmo
¿Seré yo el egoista sin calma,
Ni esperanza, ni virtud de la
Que todos hablan y aspiran?
¿Será la noche, el único consuelo
Aplicado a las vértebras rojas
Quienes acarician mis llagas
Más abiertas que su delicado sexo?
Esquiva resulta mi paciencia
Esquirlas de deseo me penetran
Como ninguno y como todos
Tan solo un retrato tuyo me basta
El solo sentir tu perfume desauciado
Me sube con celeridad y vértigo
El hígado hacia la punta de la garganta
Tan solo deseo, este capricho
De desobedecer las normas
Y con esta misma botella de
Delicioso veneno regocijante
Rajar sin tedio tu repugnante retrato
No hay comentarios.:
Publicar un comentario