Resfrío es lo que me condena
Y el frío, obviamente
es la calma del delgaducho
Pálido como la nieve
Abnegado contra toda certidumbre
Carrea en sus hombros a los gigantes
Su desvelo solo es muestra
Del talento inexplotado
Que nadie desea, ni deseará
En su mente, la rima no existe
Solo el tiempo, y el fluir
Nada más y mucho menos, inclusive
La pausa es la clave
El frenetismo no acompaña
Irónicamente, solo envejece.
El orden y el caos, no es
Lo que lo define, más bien
Es solo el caos, y más caos
Hay grados de caos, más que de grises
Y cuando el caos se define,
Te destruye, ese es el orden.
Primeramente, lo segundo es más
Importante, siempre segundo
En todo segundo, el pálido es
el segundo, de eso no cabe duda.
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