viernes, 6 de mayo de 2022

Años y años pasan de descolorante vida

 Años y años pasan de descolorante vida,

la brisa parece estática ya, ni frío trae.

El horizonte hace años que parece el mismo,

aquel, desdibujado y sombrío

ocaso de los amores de antaño

soldados en las nubarrones de hastío

espanto es lo que traen al rememorar el pasado

en aquellos calabozos que nos entrega el cielo


Soldada mía, romana como pocas, aún

cargo con tu recuerdo sobre mis hombros.

cabalgo hacia el infinito del infinito

sostengo tu cabellera de azabache,

tus brazos de serpiente

y tu corajida sangre furiosa de mujer. 


Años y años pasan, pero aún tu sombra

recorre por dentro de mis pieles,

aún infectas mis cavidades más profundas

mis sueños efervecen con tu presencia

y solitarios somos nosotros, yo y tú

yo en mi yo , tú en mi yo

a concho, sí, a concho.


solitaria muerte, agachada por tus desginios

debora mis sienes, hasta que logre olvidarte,

desciéndeme a una cuna de pétalos negros,

rompe con todo tu oleaje esta pared de cristal,

a puro fuego negro de espanto, sí, espantoso

sacristán, devuélveme la marea roja del amor,

del dolor, y mi corazón de hierro.

Tan solo me queda la fuerza y la pasión combativa,

el placer de destruir por destruir y por construir,

como bestia salvaje, buscando a su amada recién violada

para devorarla en la incandecencia de la noche de luna roja.


Lucharé por recuperarte, alma mía,

escribiré ríos y ríos de azufre,

pariré la luna, escupiré a las estrellas más lejanas

Socavaré en lo más profundo del hastío, revuelto

en llamas, estiercol y mujeres carbonizadas.

Penetraré en lo más profundo de la lujuría,

perpretaré mil asesinatos si es necesario

para recuperarte en mi cordura, para recuperar los viejos días

en que el corazón palpitaba como fruto del infierno.

lunes, 21 de diciembre de 2020

Ella y yo

 Qué difícil es pensar el mundo

Sin pensarlo en ella

Todo el globo giraba alrededor suya

Los pétalos del loto caían por su paso

Los vientos aullaban por aquel rostro

La metafísica de mi mente, era ella

Ella era mi reflexión, mis creencias

Ella era mi ética y mi valor

Ella era yo, y yo, no era ella

Vela aquí, desnuda, llorando

Imaginándose rodeando al sol

Y en lágrimas, pensando al mundo.

Espero que tu muerte haya sido en vano

Espero que tu muerte haya sido en vano

No desearía que alguien viese aquel rostro

Otra vez, tan marchitado, tan dolido

Y con piedad, te diera un abrazo.

No lo soportaría

Mis entrañas crujen de solo pensarlo

El único abrazo que mereces

Proviene del olvido, de nadie más.


Tus sudorosas mejillas, tu pequeña boca

Tú, flor hecha mujer

Quiero que sepas

Que tu existencia

Fue en vano

Solo es mi cuerpo

Quien te extraña


domingo, 15 de noviembre de 2020

Cuadro sin fondo

Mientras miraba el cuadro de su desconocida

Anclada a las murallas de cemento gris

Cigarro en boca, labios torcidos, mirada pérfida

Aleteo de sus cabellos, relucientes como neón

Bailaba el viento a sus alrededores, la brisa

Torpedeaba una canción, solitaria y bohemia

El calor del ambiente, el frío ruido de los pasos

Y aquella mirada calculadora y profunda

Que no se despegaba, de su objetivo rampante

Soñaba con oler aquella calva, rapiña gentuza

Lloraban sus cabellos por la angustia

Lloraban aquellos pétalos perfumados  de placer

Su soledad era incomparable...

Su suave voz, sus acomplejados tonos,

Su estruendosa mirada lacerante

El hombre quedó impávido, gravitando a su alrededor

Se alcanzaba a ver el goteo de sus lágrimas

Resonando por toda la calle, por todo el barrio

Hasta los cielos lloraron.

La ciudad se oscureció de sueño

Los vendavales aullaban, más no conseguían

Ahuyentar la calma de la habitación desordenada

El falso olor de perfume barato

Las cortinas de mala calidad

Las sábanas faltas de baño

Y la pareja, sola, inmersa en aquel mundo radiante

Una luz blanca cambiaba el tono de los sonidos

Y de su boca, húmeda como el barrio mismo

De aquella desprendían los gemidos de cansancio

De aquel cansancio benigno, el de los guerreros

Al regresar, de la candente batalla.


Los olvidos son claros, precisos. Son sosegados...

Caen en la nada, como las cenizas

De aquel cigarro inmortal, de aquellos cabellos

De aquellas alas, de aquella boca y de esa mirada.

Ni los suaves pechos, ávidos de melancolías,

Ni la dulce cadera blanquecina con olor a pétalos

Nisiquiera, aquellos ojos que esconden universos enteros

Son suficientes

Para evitarlo

El olvido...

miércoles, 21 de octubre de 2020

La Lozanía II

Alguien que me explique de dónde

Aparece este letargo sin nombre

El cual consume mis párpados

Hasta agotarlos de todo espíritu

De toda prisa, de todo deseo y

De toda ambición, que bien se sabe

Es regla de todos lo días.


Algunos sentirán rabia, de sus bocas

Chorreará aquel perfume de bodrio

Que refleja su evidente autodesprecio.


Al olvido con ellos, al olvido conmigo

Solo pienso en no cerrar mis ojos

Mientras ocurre.

Tan solo habla mi mente, despeja ideas

Y ecuaciones y letras y perfumes

Tanta complejidad ya no cabe en mí

Solo espero el derrumbe de los cielos

Y la carne enterrar en desiertos de tierra.

sábado, 10 de octubre de 2020

XVII

Desdoblados tus pálidos hombros

Retorcida tu triste mirada

El gélido aliento de tu boca

Me estremece en la más fría penumbra


Considera desaparecer

Tú, mi triste amor de carne y

Olvídate de esoscuros cielos

Y de esas horrendas golpizas


Desaparece bien mi amiga

Bebe en las ciénagas de alcohol

Y grita al recordar mi voz